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Nacha, a los 71, en la playa: "no soy para la polÃtica"
Miércoles 25 de Enero de 2012 17:49:15 | El tiempo parece no pasar para la artista. Confesó cirugÃas estéticas, pero dijo que tiene buena genética.
El tiempo no pasa para Nacha Guevara. Divina, se luce en la producción de fotos en traje de baño, y su figura (perfecta, a los 71 años) genera admiración entre quienes pasan por los acantilados de estas playas alejadas de Mar del Plata, la ciudad que la vio nacer. "Tengo buena genética", anticipa ella, y parece que el secreto está en su estilo de vida y en una suerte de pacto que dice que firmó con la naturaleza. Talentosa y perfeccionista, Nacha se define a sà misma como "muy exigente", y asegura que se mantiene siempre joven porque ha logrado brillar de adentro hacia fuera. Confesiones sinceras de una mujer única, frente al mar.
–Hace años que estás sola. ¿Te gustarÃa volver a enamorarte?
–Claro que sÃ. ¿A quién no? Pero la verdad es que no hago nada para enamorarme. Hace más de diez años que no tengo pareja, vivo sola y me gusta, pero algunas veces querrÃa estar acompañada, compartir los buenos momentos con alguien que me quiera.
–Quizás el amor aún te sorprenda…
–Puede ser. Y, si no me sorprende, igual está bien; yo ya tuve mucha acción en la vida. Algunas noches, cuando llego tarde a mi casa después de un dÃa difÃcil, valoro el silencio, mis plantas y animalitos que no hablan. Una convivencia serÃa muy complicada, porque hay que negociar todo el tiempo, y yo ya no tengo ganas.
–¿Es difÃcil convivir con la soledad?
–No me resulta difÃcil, y fui aprendiendo a estar sola. Además, creo que para estar acompañado, primero hay que saber estar solo. Pero lo que pasa es que con el tiempo te vas poniendo medio maniático, querés todo a tu gusto y en el momento en que vos lo deseás. Y asà es casi imposible construir algo de a dos. ¡Ojo! Eso también se llama libertad, y para mà la libertad es el bien más preciado: no lo cambio por ningún amor.
–¿Cómo te llevás con los hombres que fueron tus grandes amores?
–Muy bien, tengo una relación genial con mis ex maridos (N. de la R.: Anteo del Mastro, Norman Briski y Alberto Favero), y la unión perdurable de un hijo con cada uno. Con Favero, por ejemplo, trabajamos juntos y nos llevamos mejor que nunca, nos queremos y nos respetamos muchÃsimo. Con Norman (Briski) también estamos siempre en contacto. Incluso cuando tengo que hacer algún rol puramente teatral, de mucho texto, le pido ayuda porque él es un gran maestro de teatro y ha colaborado conmigo en numerosos espectáculos.
–¿Qué balance hacés de tu paso por la polÃtica? ¿Qué aprendiste de esa experiencia?
–Aprendà que no soy para eso: ni la polÃtica es para mÃ, ni yo soy para la polÃtica. De todos modos, me resultó una experiencia lindÃsima de vivir, porque conocà gente muy interesante.
–Un mundo completamente distinto del tuyo, con otros códigos. ¿Te costó adaptarte?
–En general, me llevé bien con los polÃticos porque soy una persona que no reconoce la autoridad. Debe tener que ver con que casi no tuve padre. Ellos están acostumbrados a rodearse de gente obsecuente que los adula, y yo no soy asÃ. Para mÃ, son seres humanos normales con trabajos extraordinarios.
–¿Cuál es el secreto de Nacha Guevara para estar espléndia a los 71 años?
–La gente me lo pregunta siempre, sobre todo las mujeres, y de esa pregunta casi permanente surgió este espectáculo que estoy haciendo ahora, ¿Cómo hace esta mujer?
–Una obra en la que te confesás con absoluta sinceridad. ¿Por qué decidiste hablar ahora sobre tus cirugÃas y secretos de belleza jamás contados?
–Creo que si vas a hacer una cosa asà es para ser sincero; si no, no lo hagas. Además, yo cuento muchas cosas más delicadas e Ãntimas que mi cirugÃa de mentón o nariz. La exposición es enorme, porque la cosa no queda en las silicionas –que me las puse y lo cuento–, sino que hablo de mi infancia, cuento detalles entrañables, muy personales. Hay un tiempo para todo y sentà que era el momento de abrirme a través de mà misma, y no de un personaje de ficción.
–También decÃs que las cirugÃas por sà solas no sirven, que hay que tener algo más. ¿Cuál es tu fórmula?
–Yo medito hace muchos años y esa practica tiene notables beneficios sobre el cuerpo y la piel, que están estudiados y probados. La meditación es como una transformación: cuando cuerpo, alma y emociones empiezan a estar en equilibrio, se produce una armonÃa interior que después se manifiesta hacia fuera. ¿Cómo? Con una mayor oxigenación, una mayor coherencia entre los dos hemisferios cerebrales y una mejor relación con el mundo de tus deseos, por ejemplo. No olvidemos que la piel es el órgano más grande del cuerpo y que contiene todas las terminales nerviosas. Asà que cuando una persona medita y ordena su sistema nervioso, la consecuencia inmediata es que la piel mejore.
–¿Cómo es tu relación con el espejo?
–No vivo mirándome al espejo. Y aprendà a trabajar con él como un reflejo de mi mejor parte. Lo peor que uno puede hacer es mirarse al espejo y juzgarse.
–¿VivÃs de manera diferente el paso del tiempo ahora que como lo vivÃas a los 30, 40 o 50 años?
–Y... se aprecia más. Se aprecia más todo. Las pequeñas cosas y los detalles, los instantes. Aprovecho más el momento, vivir el presente y tratar de ser feliz. Es la consecuencia lógica de haber vivido.
Fuente: http://www.hola.com.ar/1443060-nacha-guevera-no-volveria-a-convivir-con-un-hombre






