LEALO PRIMERO EN CONTEXTO
Científica de Tucumán había descubierto antes que la NASA organismos que podrían vivir en un medio extraterrestre
Viernes 03 de Diciembre de 2010 09:57:04 | La bióloga tucumana María Eugenia Farías y su equipo descubrieron estromatolitos -asociaciones de bacterias con algas y minerales- vivos en un ecosistema único, a 3000 m de altura, en Salta.

Científica de Tucumán descubrió antes que la NASA organismos que podrían vivir en un medio extraterrestre. | Ampliar imagen
La científica del Conicet había dado una nota a CONTEXTO en octubre del año 2009 anunciando el acontecimiento.
Los hallazgos se dieron en lagunas de Socompa y Tolar Grande.
Los estromatolitos, formaciones rocosas orgánicas que “inventaron” la fotosíntesis hace 3.400 millones de años y propiciaron la formación de la capa de ozono, son considerados clave para la evolución de la vida en la tierra, de hecho son la delicia de los geólogos, que los estudian como fósiles.
Los hallaron vivos, dado que son estromatolitos modernos que se desarrollaron porque encontraron un ambiente similar al de aquella época. El descubrimiento es de gran interés científico porque significa un laboratorio natural para estudiar el inicio de la vida y una guía para el futuro.
La científica, de 41 años, trabaja en el PROIMI (Planta Piloto de Procesos Industriales Microbiológicos) CCT-Tucumán (Centro Científico Tecnológico-Tuc) -dependiente del CONICET- donde esta a cargo del Laboratorio de Investigaciones Microbiológicas de Lagunas Andinas (LIMLA-www.limla.com.ar) y desde hace seis años recorre junto a sus becarios lagunas del altiplano, desde Jujuy hasta La Rioja.
La última campaña, a la que califica como la más “larga y arriesgada” fue la que permitió el hallazgo, en febrero: “Hace 3.500 millones de años los estromatolitos liberaron O2 (oxígeno) a la atmósfera, crearon la capa de ozono, transformando un planeta hostil en un ambiente apto para la vida como la conocemos hoy. A partir de su aparición, eclosionó la diversidad, la vida, la evolución y todo lo que conocemos hoy. Hay pocos lugares en los que se los pueden encontrar vivos, pero este tiene la particularidad de estar a gran altura y, por lo tanto, estar más expuesto a radiación UV (ultra violeta) y menos tensión de O2, por lo tanto, el ambiente es el más similar a la tierra en los inicios de la vida. Encontrarlos vivos no sólo interesa a la microbiología sino también a la astrobiología, que es el estudio de la vida en otros planetas”.
Farías explica que las condiciones desérticas, la alta radiación UV y la baja tensión de oxígeno que se dan en nuestra puna son también lo más similar a Marte que hay en la Tierra. “Qué mejor lugar para hacer los primeros ensayos de astrobiología que en el más parecido a Marte”, reveló.


